
El verano ha terminado oficialmente y aparecen las primeras escenas otoñales en la finca Elswout en Overveen. Las lluvias de los últimos días han aportado setas en abundancia. Sin embargo, los hongos lo están pasando mal debido al exceso de nitrógeno, afirma el experto en hongos Alfons Vaessen.
No es casualidad que nos encontremos con Vaessen en Elswout. En la finca crecen nada menos que 700 tipos diferentes de setas, lo que la convierte en una de las mejores zonas setas de la provincia. El paisaje debe esta diversidad a las condiciones estables: “A las setas les gusta un entorno muy estable y reaccionan muy rápidamente a los cambios”.
El nitrógeno como culpable
El hecho de que a las setas de Overveen les vaya tan bien no dice mucho sobre la situación de las setas en el resto de la provincia, afirma Vaessen. Los problemas de nitrógeno dificultan la supervivencia de muchos hongos. “A un hongo como éste no le gusta nada el nitrógeno”, dice Vaessen, señalando un raro hongo del coral de haya.
Debido a que los árboles eliminan tanto nitrógeno del aire, repelen los hongos. Esto también asegura que los árboles se sequen más rápido durante los períodos sin precipitaciones. Además, un exceso de nitrógeno en el suelo provoca que el suelo se vuelva ácido y los nutrientes se eliminen: “Por lo tanto, la calidad del bosque se deteriora muy rápidamente”.
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paraíso de las setas
Esta disminución es una lástima, porque Holanda del Norte es la provincia perfecta para admirar las setas. La variedad de bosques, dunas y franjas costeras proporciona una flora fúngica increíblemente rica. “Esto significa que en Holanda Septentrional se pueden seguir observando setas durante todo el año”, afirma Vaessen.
Para aquellos que no se cansan de comer setas, el 6 de octubre se organiza en Elswout el día anual de las setas. Con todo tipo de excursiones y puestos, los visitantes podrán sumergirse de lleno en el mundo de los hongos.
