
El municipio de Asten exige que Peter Gillis pague una multa de 50.000 euros. El lunes 16 de septiembre, el municipio comprobó que el parque de vacaciones Prinsenmeer no estaba ocupado de forma ilegal. Ese día todavía había residentes en el parque de Ommel, por lo que el propietario del parque de vacaciones, Peter Gillis, debe pagar una multa.
El pago de la multa es el resultado de la decisión adoptada por el alcalde y los concejales el martes 12 de marzo en relación con la ocupación ilegal del Oostappen Holiday Park Prinsenmeer.
El miércoles habrá un proceso sumario entre Peter Gillis y los vecinos que no quieren abandonar el parque.
En las últimas semanas, Peter Gillis ha intentado demostrar que ha hecho todo lo posible para alejar a los residentes. Y así salir de esa pena.
Por ejemplo, hace dos semanas las barreras sólo se abrían en horario de oficina. Después de las cinco de la tarde, los residentes ya no podían entrar al parque. El fin de semana pasado Gillis cortó el gas, el agua y la electricidad. Y hace una semana cerraron el aparcamiento con rejas.
