
El museo de barcos embotelladores de Enkhuizen sólo puede abrir tres días a la semana debido a la gran escasez de voluntarios. “Con tan pocos ingresos, tenemos que esperar y ver cuánto tiempo podemos pagar los costes fijos”, dice la voluntaria Marianne van Haandel. “Tenemos miedo de que nos cueste el cuello”. A través de una llamada nhhelpt.nl ella espera que la gente se registre como voluntaria.
Con 1.100 barcos botella, el museo tiene la colección más grande del mundo. “Era un hobby de marineros”, explica Marianne. “Si no hubiera viento, un barco estaría parado y habría muchas botellas de licor vacías a bordo”. La voluntaria Gerda Ott considera “idiota y estúpido” que el museo esté amenazado de cierre.
Si estás pensando en convertirte en voluntario, la pregunta más frecuente es: cómo llega un barco a la botella. La voluntaria Lucy Takken lo muestra en el vídeo de arriba.
