
Como muchas barcazas, la antigua barcaza de madera de De Illegale Peurders también producía agua. Por eso el capitán Henk van Leeuwen tuvo que achicarse un poco para evitar que se hundieran.
Como son “un poco recalcitrantes” por naturaleza, los Dipper le dieron a su barcaza un toque alemán. La tricolor alemana voló a bordo, el equipo vistió pantalones de cuero y hasta ‘Angela Merkel’ estuvo dabei, incluida una botella de Jägermeister.


