
MINI ha congelado las entregas de sus últimos modelos debido a una llamada a revisión por seguridad debido a piezas potencialmente defectuosas.
Se han producido retrasos en los pedidos de los nuevos Cooper de tres y cinco puertas y del SUV Countryman debido a un inminente retiro del mercado del sistema de frenos que ya ha afectado a la empresa matriz del fabricante, BMW.
Alrededor de 80.000 modelos BMW y Rolls-Royce en todo el mundo han sido llamados a revisión por el mismo problema, que podría provocar que los conductores perdieran el control de sus coches.



