
Por Anne Losensky
Una mujer berlinesa estaba dispuesta incluso a ir a prisión por amor maternal. Su suerte: sale en libertad condicional. Tu desgracia: ¡tu amado hijo acaba en prisión!
Redada antidrogas en el barrio bávaro (Schöneberg). Apartamento pequeño, pero kilos de hachís, además de cocaína y éxtasis. En el sofá hay una navaja automática, lista a mano. Madre e hijo están acusados de tráfico armado de drogas.
El veredicto: 18 meses de prisión en libertad condicional para la peluquera Birgit S. (59). Pero el corazón de su gran madre está sangrando: ¡su hijo Jan (31) tiene que pasar 3 años y 3 meses tras las rejas!
Vendió cocaína en el apartamento de su madre.
El juez: “La madre no estaba nada contenta con que su hijo vendiera drogas desde su apartamento. Pero cuando él no estaba allí, ella se encargaba de los negocios por él”.
En el tribunal invocó su amor maternal: “No quería traicionar ni perder a mi hijo. Me quedé en silencio demasiado tiempo”.
Su hijo financió su propia adicción vendiendo drogas. Ya cuenta con antecedentes penales relevantes y se encontraba en libertad condicional al momento del crimen.


