
Se puede confiar en el hechicero: los jugadores de balonmano alemanes buscan un histórico oro olímpico gracias a su excelente portero Andreas Wolff. La selección alemana derrotó a España, tercera clasificadora, en las semifinales del Mundial en Lille por 25:24 (12:12) y está en una final olímpica por primera vez desde 2004. Desde las gradas resonaron cánticos de “Andi, Andi”.
