
Un pequeño hotel en la ciudad alemana de Kröv se derrumbó la noche del martes al miércoles. Varios asistentes terminaron bajo los escombros, uno de ellos murió. Se han desplegado al menos 250 rescatistas para liberar a las personas atrapadas. De acuerdo con la policía alemana En el hotel había catorce personas en el momento del accidente.
En total nueve personas quedaron enterradas bajo los escombros, cuatro de las cuales fueron rescatadas el miércoles por la mañana. Los servicios de emergencia aún no pueden localizar al fallecido debido a la gran devastación. Cinco personas escaparon ilesas del derrumbe.
Entre los heridos se encuentran también tres holandeses de Urk. Una mujer de 23 años y su hijo de casi 2 años fueron rescatados con éxito de entre los escombros y trasladados al hospital. Su marido, de 26 años, sigue detenido, pero ya recibe atención médica. Eso es lo que la ANP y Radiodifusión Flevolanda después del contacto con familiares de las víctimas.
Aún no está claro qué provocó el colapso del hotel en el río Mosela. Los residentes y los edificios cercanos al hotel han sido evacuados por temor a un mayor derrumbe. Ese peligro también dificulta la liberación de las víctimas. La policía local lo califica como “operación de rescate extremadamente difícil”.

