
El as británico: “Siempre en control y espectacular, Tadej puede adelantar a todos. Nunca se puede predecir el Giro, es más difícil que el Tour…”
¿Quién es ese tipo en bicicleta con sandalias, detenido por un celoso agente de seguridad junto al paseo marítimo de Niza? Chris Froome no tenía pase para acercarse demasiado a la última etapa, ve y explica que ha ganado cuatro Tours y podría llegar en carruaje. El corredor británico de 39 años llegó el domingo procedente de Montecarlo, había participado en una carrera benéfica, la “Campeona por la Paz” de la Paz y el Deporte, lanzada directamente por el Príncipe Alberto, en el mismo recorrido que la contrarreloj final. Sin embargo, Froome habría querido participar en la Boucle, y no sólo como invitado de viaje: entre 2011 y 2018, con el Team Sky (que luego se convirtió en Ineos) lo dio todo en las grandes carreras por etapas, ganando un Giro y dos Vueltas, así como el poker francés. El resto, sin embargo, es historia triste: la caída en el Dauphiné 2019 paralizó la última parte de su carrera y Chris ya no se acerca a su antigua excelencia. Por segundo año consecutivo, la Premier Tech de Israel decidió “bancarlo” pero, incluso visto desde fuera, la actuación de Pogacar vestido de amarillo impresionó: “Nunca nos aburrimos de él…”, dice ahora.

