
En Schaijk se organizó una plaza del Campeonato de Europa frente al ayuntamiento de Phoenix con gradas y bares donde los aficionados holandeses pudieron ver el partido Holanda-Francia en una pantalla grande el viernes por la noche. Se sirvieron baguettes, porque Orange se va a comer a los franceses. El marcador fue 0-0 y, según Schaijk, fue un buen resultado que atrajo a más de 300 aficionados.

