
“El municipio de Kuurne presenta una objeción. Además de las razones fundadas, pedimos sentido común. Hay otras prioridades que sirven mucho más al interés público”, afirmó el alcalde Francis Benoit.
“El estudio para la ampliación de la R8 – transiciones Kortrijksestraat-Brugsesteenweg-Heirweg está actualmente en marcha. Esto llevará otros 2 años. A esto le seguirán las solicitudes de permiso, la EIA… El impulso es que las obras puedan comenzar en 2027 -2028. Pero siempre que el presupuesto sea proporcionado por el gobierno flamenco, el coste será de unos 40 millones de euros. Esta cantidad deberá incluirse en el presupuesto y en la formación del gobierno.
Esta es una opción viable para Flandes, mucho más que el canal. El R8 inacabado lleva así más de 50 años. Cualquier persona con sentido común cuestiona esta extensión, pero se pregunta por qué todo tiene que prolongarse tanto tiempo. Es ahora o nunca. Esto sirve al interés general mucho más que el canal Bossuit-Kortrijk”.
Annelies Vandenbussche, concejal de Medio Ambiente y Movilidad: “El Plan BK o “el Canal” tiene un gran impacto en la movilidad en Kuurne y nuestros ciudadanos en particular se verán afectados. También nos preguntamos si este proyecto de miles de millones de dólares tendrá, por definición, el efecto deseado. Y ni siquiera hemos mencionado el impacto que esto tiene en nuestra naturaleza. Como Kuurne sólo perdemos”.
