
La nueva política de costes y el renovado fair play financiero inciden en las elecciones del club y son la base de las valoraciones sobre las posibles llegadas, de Raspadori a Di Maria, y de las decisiones sobre a quién confirmar y en qué condiciones, de Alex Sandro a Rabiot, pasando por Cuadrado
Los mosaicos están componiendo una imagen muy clara. Dos renovaciones a la baja, una oficial con Mattia Perin y otra pendiente de formalizar con Mattia De Sciglio, y un par de contratos por más de 11 millones netos totales no renovados, el de Paulo Dybala que estaba anunciado y el actualmente muy probable de Federico Bernardeschi. El panorama del mercado de fichajes de la Juventus, votado fundamentalmente por el control de costes, tiene razones bien asentadas, que merece la pena investigar, y otras consecuencias, en el terreno de las renovaciones y el identikit de los recién llegados, que ofrece escenarios por explorar.
