
Las discusiones sobre la tarjeta azul, una penalización de tiempo en el fútbol, han cobrado fuerza en las últimas semanas. Ahora volvió a verse ralentizada.
Poco antes de la reunión de los reguladores del fútbol mundial, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, rechazó la introducción de una tarjeta azul y la penalización de tiempo asociada. “No habrá tarjeta azul en el nivel superior. El problema no existe para nosotros”, dijo Infantino a los periodistas en Glasgow.
El Consejo de la Asociación Internacional de Fútbol (Ifab) se reunirá allí el sábado (a las 10.00 horas) para su asamblea general anual. Uno de los puntos del orden del día es la propuesta de presentar el nuevo mapa en una fase de prueba para discutir su idoneidad para el fútbol profesional.
“Tarjeta roja para la tarjeta azul”
La FIFA tiene cuatro de ocho votos en la Ifab y por tanto tiene la opción de bloquear todas las reglas propuestas. Los demás miembros son representantes de cada una de las asociaciones de fútbol de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Infantino dijo que no tenía conocimiento del tema antes de que fuera discutido públicamente en los informes de los medios en las últimas semanas. “Si quieres un titular, sería ‘Tarjeta roja por tarjeta azul'”, dijo el suizo.
La idea de la Tarjeta Azul ya había suscitado voces críticas. Por ejemplo, el entrenador alemán del Liverpool, Jürgen Klopp, expresó muchas dudas y temió nuevos debates arbitrales tras decisiones controvertidas. En el fútbol amateur, las penalizaciones por tiempo también son habituales en Alemania.

