
Además, el Parlamento flamenco aprobó una enmienda al decreto sobre cementerios. Esto le da al ayuntamiento la oportunidad de autorizar que se coloquen urnas que contengan las cenizas de mascotas fallecidas en la tumba de su dueño.
“Aún no está claro cómo se incluirá todo en términos concretos”, continúa el concejal Samyn. “Todavía estamos esperando el ajuste final del decreto, que estará disponible alrededor del verano y también se presentará en el consejo municipal más adelante”.
