
El grupo textil suizo AG Cilander está al borde de la extinción.
La tradicional empresa fundada en 1814 anunció el jueves que dejaría de producir a finales de julio. El cierre se producirá “a más tardar a finales de agosto”. La empresa tuvo que luchar “durante varios años contra el constante aumento de los costes y, en los últimos meses, contra una rápida caída de la demanda de productos textiles nacionales y extranjeros”, afirmó.
La decisión ahora anunciada estuvo precedida de un proceso de consulta que, sin embargo, “no produjo una solución para la continuidad de toda la empresa”, explicó la empresa. En una junta general extraordinaria celebrada el jueves, los accionistas “decidieron interrumpir sus actividades comerciales este año”.
Sin embargo, el presidente del consejo de administración, Rolf Schmid, espera que al menos algunas unidades operativas tengan futuro. “Lamentablemente no es posible continuar con toda la empresa. Lo lamentamos profundamente”, dijo en un comunicado. “Por el momento nos estamos concentrando en continuar con ciertas áreas con nuevos propietarios. Esto podría salvar hasta 30 puestos de trabajo”.



