
Es la empresa Spa Grand Prix, de propiedad total del gobierno, la que tiene que desembolsar esa cantidad. Spa Grand Prix se encarga de organizar la competición de F1, pero nunca ha podido presentar un presupuesto equilibrado. Los déficits los corrige siempre la región valona, escribe ‘La Libre’.
La región ha hecho todo lo posible para reducir ese déficit. El año pasado ascendió a 3,2 millones de euros, según las cifras que el ministro valón de Economía, Willy Borsus, facilitó al diputado ecológico Olivier Bierin. En 2021, ese déficit seguía siendo de 7,3 millones, un año después era de 5,6 millones.
Borsus y sus predecesores consideran la competición como una tarjeta de presentación indispensable para Valonia.



