
El cambio en el código de circulación fue realizado por el ministro federal de Movilidad, Georges Gilkinet. Pero la policía y otros servicios de emergencia no consideran que la nueva norma sea factible en la práctica. Temen la contaminación acústica nocturna y también temen que las sirenas ahuyenten a los ladrones y ladrones. “Esto dificulta mucho nuestro trabajo. Pensemos en cuando nos llaman por un robo. Entonces tenemos que encender la sirena y avisar al ladrón que está en marcha, lo que hace que una detección con las manos en la masa ya no sea posible”, informa Filip Feraux, jefe de policía de la región de Tielt.
El Ministro Gilkinet está dispuesto a ver si es posible una excepción al cambio de ley.
