
Un policía local se sorprendió anoche al ver a dos niños volviendo a casa en bicicleta, uno de ellos con un palo al hombro. “Resultó ser un poste con uno de esos espejos azules salvajes”, dice el policía local en X. “En ese momento, ese niño ya había arrastrado el palo durante al menos dos kilómetros”. A los chicos se les dijo que eran bienvenidos en ‘Rooi’, pero que no debían destruir nada. Entonces los chicos pidieron perdón.


