
Las entradas para el estreno invernal del Festival Internacional de Títeres de Meppel están agotadas. Esta semana, seiscientas personas recorrerán el Popp-en-Route invernal junto a tres representaciones de titiriteros nacionales y extranjeros.
Una vez cada dos años, Meppel se llena de amantes de los títeres durante la International Puppet. Está prevista otra edición para 2024, pero a la organización del festival no le gusta un año sin títeres.
“Cada dos años es realmente demasiado corto”, dice riendo la coorganizadora Mirte Droogers. “Queremos que Meppel esté un poco abrigado para el teatro de marionetas, por eso organizamos este paseo invernal en los años en que no hay un gran festival”.
Los titiriteros muestran sus habilidades en tres lugares de la ciudad. Uno juega con muñecos de ventrílocuo realistas, el otro sólo utiliza las manos y tiene una bola redonda encima. Los visitantes caminan en grupos por el centro de la ciudad, pasando por las distintas actuaciones.
Mientras tanto, la organización ya está ocupada preparándose para el otoño del próximo año. La intención es que decenas de titiriteros profesionales vuelvan a Meppel entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre. En años anteriores había 250 actos para admirar.


