
Steven Creyelman ha dimitido como presidente del Comité de la Cámara de Representantes sobre “Compras Militares”. Anteriormente, su hermano Frank, el espía chino que también intentó manipular a Steven, fue expulsado del partido. Vlaams Belang está muy molesto por el escándalo. ¿Qué debería pasar a continuación? ¿Qué pasa con el líder Filip Dewinter, a quien también le gusta hornear panecillos dulces con los chinos? El politólogo Carl Devos (UGent) advierte: “Los partidos que atacan a Vlaams Belang con demasiado fanatismo corren el riesgo de sufrir el efecto contrario”.
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