
Café Winket cuida a los seres queridos de los presos de Brujas
Unos 17.000 niños en nuestro país tienen un padre en prisión y decenas de miles más tienen un familiar o ser querido al que le han quitado la libertad. El impacto de esto no se puede subestimar, y quieren prestar más atención a eso en Brujas. A partir de hoy, los seres queridos de los detenidos pueden ir al Café Winket a tomar un café, a escuchar un oído, o incluso a un concierto o teatro infantil. “Estamos convencidos de que los centros de acogida donde los familiares pueden recuperar el aliento, encontrar un oído atento pero donde también se dispone de la información necesaria, realmente pueden marcar la diferencia en la vida de muchos miles de familiares”, concluye Olivier Forges, uno de los iniciadores de Café Winket, quienes en última instancia esperan que esta iniciativa también apoye la apertura de centros de recepción permanentes en las prisiones belgas.

