
La cumbre de la UE también incluye la aprobación de los países de la UE para el inicio de negociaciones sobre la posible membresía de Ucrania en la UE. Todos los países de la UE deben estar de acuerdo con esto. Esto también preocupa a Hungría.
Los observadores consideran que el dinero para Hungría es un intento de apaciguar al primer ministro húngaro, Viktor Orbán. La Comisión Europea insiste en que simplemente aplica las normas. Según el comité, en Hungría inicialmente hubo todo tipo de problemas con la independencia del poder judicial. Pero Hungría ha resuelto esos problemas y ahora ha publicado las reformas deseadas en el periódico oficial del estado.
Orbán volvió a negar que su actitud tenga algo que ver con los bloqueados fondos de cohesión húngaros. “Nunca hemos cambiado de opinión en asuntos de gran importancia política en función de si recibimos o no apoyo financiero”, aseguró el miércoles.
Así que ahora Hungría puede obtener el dinero de los fondos de cohesión destinados a apoyar financieramente a los estados miembros más pobres, como Hungría. Hungría deberá entonces gastar el dinero en proyectos claramente definidos a los que ella misma también contribuya.
Además de estos 10.000 millones de euros, todavía quedan alrededor de 21.000 millones de euros en otros fondos a los que Hungría en principio tiene derecho, pero cuya distribución está congelada. Para lograrlo, Hungría primero debe implementar otras reformas, como un mayor respeto por la libertad académica y acuerdos europeos de asilo. El pago de 10.000 millones se suma a los 920 millones de euros que Hungría recibió recientemente como anticipo para hacer más sostenible su sector energético.

