
Augusto Barbera fue elegido presidente del Consejo por unanimidad con un solo voto en blanco, probablemente el suyo. Barbera, profesor emérito de derecho constitucional en la Universidad de Bolonia, era presidente en funciones del Tribunal desde el mes pasado. Tiene 85 años, nació en Aidone (Enna) y dirigirá la Consulta durante un año.
Barbera: es deseable una mayoría más amplia en las reformas
Barberá, durante la rueda de prensa, ha manifestado su esperanza de que la aprobación de las reformas constitucionales se produzca “con una mayoría superior a los 2/3″. Barbera no hizo comentarios sobre los méritos de las propuestas, es decir, sobre el cargo de primer ministro. «Sólo podemos expresar la esperanza de que se sigan los caminos constitucionales», volvió a decir Barbera a propósito de las reformas, recordando también algunos de los límites establecidos a lo largo del tiempo, como el introducido en 1988 por el cual «las enmiendas constitucionales pueden estar sujetas a revisión del Tribunal Constitucional, si entraran en conflicto con los principios supremos de la Constitución. Y no me parece – añadió – que ninguno de los proyectos que se han sucedido a lo largo del tiempo esté en conflicto con los principios supremos de la Constitución”.
«Voto de confianza, debilidad, maxienmiendas, oprobio»
«La solicitud de un voto de confianza es una expresión de la debilidad de la mayoría. Las maxi enmiendas son vergonzosas porque reúnen peticiones, intereses y proyectos que los parlamentarios ni siquiera pueden conocer y sobre los que piden confianza. Todo esto crea problemas y el Tribunal Constitucional no puede dejar de preocuparse por esta alteración. Tengamos cuidado de no transformar expresiones de debilidad gubernamental en expresiones de prevaricación”, es el reproche del nuevo presidente de la Consulta al responder las preguntas de los periodistas
«Imposible que la mayoría ocupe la Consulta»
En cuanto a las hipótesis planteadas por varios comentaristas «de que se producirá un ataque a la independencia del Tribunal por parte de la mayoría», para Barbera se trata del «alarmismo de un constitucionalismo ansioso que no se ajusta a las normas vigentes». Hoy no es posible ocupar el Tribunal Constitucional”. Y de nuevo: «Si esta mayoría quiere elegir al juez debe llegar a un acuerdo con otras fuerzas políticas o presentar un candidato que tenga tal éxito personal como para empujar a todas las fuerzas políticas a votar por él. Nadie puede ocupar la Corte”, reiteró




