
Eso de las series de televisión puede convertirse en una auténtica obsesión. La doctora Maddalena explica cómo hacer que su visión siga siendo sólo un pasatiempo agradable
Aunque los estudios norteamericanos han comenzado a analizar la maratones de series En primer lugar, fue con el “estallido” de la pandemia de Covid 19 cuando este fenómeno adquirió proporciones considerables. Esta expresión indica el hábito de uno. visión compulsiva de series de televisión, programas y películas. Lo que lo impulsó fue la proliferación de plataformas de streaming, cuya oferta está siempre disponible, no sujeta a horarios y a menudo diseñada de manera que favorezca maratones reales frente a la pantalla.
Binge Watching: qué es y a quién afecta
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Quienes corren mayor riesgo de ver atracones son aquellos que están más familiarizados con las nuevas tecnologías, como adolescentes, niños y jóvenes. Quienes lo padecen pasan un número excesivo de horas viendo especialmente series de televisión, aislándose y sumergiéndose en la visión hasta el punto de perder la noción del tiempo. Los atracones de televisión son una adicción conductual lo cual se encuadra dentro de las nuevas formas de adicción sin consumo de sustancias. Al igual que los de los teléfonos inteligentes o Internet, si no se supera el umbral de deterioro del funcionamiento en el ámbito social, laboral u otras áreas importantes, es socialmente aceptado.
Porque puedes desarrollar una adicción a las películas y series de televisión.
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“Como en otras adicciones, ante la presencia del estímulo (en este caso la serie de televisión o la película, ed) el cerebro libera dopamina en grandes cantidades. Este neurotransmisor promueve la excitación y la sensación de placer y bienestar, ya que estimula circuitos neuronales específicos. Si este hábito se arraiga, se forman patrones difíciles de cambiar, que llevan a la búsqueda continua de estímulos, es decir, ver la serie de televisión, para sentirse gratificado”, observa el Doctora Chiara Magdalenapsicólogo clínico y psicoterapeuta experto en psicooncología del Hospital Santa María de Bari. Como ocurre con las adicciones a sustancias, el efecto es dependiente de la dosis y, para seguir experimentando el mismo placer, es necesario aumentar con el tiempo el número de horas frente a la pantalla.
consecuencias de ver atracones
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Los atracones tienen repercusiones negativas en la salud y las relaciones interpersonales, así como en el estudio y el trabajo. Al ver series y programas de forma compulsiva, los adolescentes se aíslan, pero los padres tienden a darse cuenta del problema sólo cuando el rendimiento académico baja. Esta dependencia se combina frecuentemente con ansiedad, depresión y trastornos del sueño; además, puede tener repercusiones físicas, ya que el sedentarismo asociado favorece el sobrepeso, enfermedades cardíacas, enfermedades musculoesqueléticas y problemas respiratorios. “Los pacientes suelen utilizar las series de televisión para escapar de una situación realidad desagradable. Por lo tanto, no sufren el aislamiento alimentado por los atracones de televisión. De hecho, lo buscan como si fuera un ‘bote salvavidas’ capaz de transportarlos a otra parte, lejos de sus problemas, sin darse cuenta de que ese lugar en el que se refugian en lugar de resolver sus problemas los agrava”, subraya el Dr. Maddalena. Como en otras adicciones, Es poco probable que quienes lo padecen sean conscientes de la situación., por lo que no trabaja para mejorarlo. Sin embargo, las personas cercanas pueden notar cambios de humoractitud de cierre hacia los demás, aumento de peso y descenso de resultados académicos o profesionales.
Atracones de televisión: cómo salir de ellos
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Quienes corren mayor riesgo de ver atracones son los adolescentes, cuyo sistema nervioso no ha completado el proceso de desarrollo. En particular, Las áreas del cerebro responsables del control aún no están completamente maduras., que son precisamente los que dan la sensación de límite. Para evitar que un niño desarrolle esta adicción, es ante todo fundamental que los padres le den el derecho buen ejemplo. Además, las madres y los padres también deberían poner límites horarios al uso de herramientas como teléfonos inteligentes, tabletas, PC y televisores, fomentando también otras actividades, como leer, hacer ejercicio y quedar con amigos. También hay que tener en cuenta que ver series de televisión con las luces encendidas en lugar de a oscuras ayuda a no perder la noción del tiempo. Además, compartir la visión en persona ayuda a evitar el aislamiento. “Tener toda la serie de televisión disponible inmediatamente mata el deseo, que en cambio se alimenta de la espera. La revolución digital implica mayores responsabilidades en la capacidad tanto de elegir como de autolimitarse” concluye la Dra. Maddalena.
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