
Geert trajo ropa extra a casa el domingo, pero todavía no puede volver a ponérsela. “Ahora comenzarán los trabajos de limpieza”, afirma. La inspección se realizará el lunes para comprobar la electricidad. También resulta atractivo para cualquiera que pueda disponer de un poco de leña. Sus suministros se perdieron en el agua. Otra casa también se ha convertido en una isla, pero el residente no quiere ser evacuado.
