
Precisamente el día en el que nace el primer laboratorio de Inteligencia Artificial en Europa, que de alguna manera parece querer seguir los pasos de OpenAI, la compañía californiana se enfrenta a una explosión interna. De hecho, la junta directiva de OpenAI eliminó al director ejecutivo, Sam Altman, y en su lugar fue nombrada interinamente la directora de tecnología Mira Murati.
Todo se dio a conocer a través de una nota en la que la empresa (fundada como sin fines de lucro en 2015) especifica que Altman también deja la junta directiva. Su salida está vinculada a una revisión solicitada por el consejo de administración y que concluyó que Altman no siempre fue “franco en sus comunicaciones con el consejo de administración, lo que obstaculizó su capacidad para desempeñar sus responsabilidades”. La junta directiva no tiene confianza en su capacidad para seguir liderando OpenAI.”
Acusaciones muy graves, por tanto, que dejan lugar a dudas. ¿Qué escondió Sam Altman de su junta directiva? ¿Y la inteligencia artificial generativa tiene algo que ver con ello?
La junta también dijo que Greg Brockman, presidente de OpenAI, “dejará el cargo de presidente de la junta y permanecerá en su puesto en la empresa, reportando al nuevo director ejecutivo”.
OpenAI, que ha recaudado miles de millones de dólares de Microsoft y ocupó el primer lugar en la lista Disruptor 50 de CNBC este año, saltó a la popularidad a fines del año pasado después de lanzar al público su chatbot ChatGPT.





