
La leyenda Messi, las múltiples lesiones, perlas de absoluta belleza y oportunidades perdidas: el primer balance de una carrera nunca banal
Hoy, 15 de noviembre, Paulo Dybala cumple treinta años y por eso hay que hacer un primer balance, a pesar de que su carrera está en marcha y el hombre de hoy es profundamente diferente al chico que llegó a Palermo hace once años, con una carita de un anuncio de televisión, peinado como un protagonista de “Días felices” fuera de tiempo y dotado de una zurda que en aquel momento -era 2012- hizo que más de uno clamara por un milagro: estamos ante el nuevo Maradona. Había mucho de Joya entonces, que con el tiempo se ha ido diluyendo, pero algo se ha conservado en el arte de este pintor de obras maestras que siempre ha estado – en comparación con los grandes de su tiempo – no un paso atrás, sino un paso a un lado. Un gran jugador, probablemente no un campeón.
