
Según Global Rights Compliance, una organización de abogados y expertos en cooperación internacional, Moscú planeó el saqueo masivo de cereales en Ucrania antes de la invasión en febrero de 2022 para provocar una hambruna. La redada se centró deliberadamente en regiones e infraestructuras de producción de cereales, dijo Global Rights Compliance.
Antes del ataque, ya en diciembre de 2021, Rusia compró camiones para transportar cereales y tres buques de carga. Según Global Rights Compliance, esto demostró la planificación del saqueo de alimentos “a una escala sin precedentes”.
Una semana después de la invasión, los rusos ya se habían hecho cargo de la gestión agrícola y, en el pico de producción, Rusia retiraba 12.000 toneladas de cereales al día de todos los territorios ocupados.
Global Rights Compliance espera que la CPI procese a Putin por utilizar el hambre como arma de guerra. El presidente ruso ya está siendo procesado por deportar ilegalmente a niños de los territorios ucranianos ocupados.

