
Por ello, la ciudad de Brujas niega haber ocultado el problema del amianto bajo la alfombra. Todo el personal permanente se ha ido desde 2020, pero nuevos daños en el techo han cambiado el problema. El almacén servía como espacio de almacenamiento, donde se guardaba el mobiliario urbano y la sal para carreteras, pero ahora se ha decidido no utilizar más el garaje y su contenido. Se ha designado una empresa especializada para retirar el amianto.

