
Los residentes de Aalsmeer y Uithoorn no confían en que Schiphol vaya a tomar medidas significativas a corto plazo para limitar las molestias que experimentan los vuelos. Esto se hizo evidente ayer durante una velada muy concurrida para residentes organizada, entre otros, por la plataforma PUSH Uithoorn.
Según las respuestas, muchos residentes están cansados de la lucha. “No me sorprende que este crecimiento se repita una y otra vez”, dice el residente local Paul van Klaveren ante la cámara del periodista de NH Thijs-Jan van Aalst. “Creo que sólo la política puede cambiar esto”
Es una batalla contra todo pronóstico, subraya una mujer presente en la sala que, como más de un centenar de personas, está presente para hacer oír su voz. “Necesitamos volar más limpios y con menos ruido, pero nunca lograremos sacar esas cosas del aire”.
Frank Bouwmans cree que el cambio sólo se producirá si las molestias conllevan consecuencias financieras para Schiphol. “No se limite a hablar, toque las operaciones comerciales, entonces la gente lo escuchará”.
Schiphol y Air Traffic Control fueron invitados, pero no asistieron.


