
Primero, la buena noticia: la sostenibilidad ocupa un lugar destacado en la agenda de las empresas belgas. Seis de cada diez empresas indican que ya han invertido mucho en ecologización o tienen planes de hacerlo. Por ejemplo, casi la mitad de las empresas (44 por ciento) redujeron la cantidad de residuos industriales, mientras que aproximadamente una de cada cinco empresas cambió completamente a energía verde (21 por ciento) o electrificó completamente su flota.
Sin embargo, a menudo falta una estrategia global de sostenibilidad. Sólo una cuarta parte de las empresas ya han elaborado ambiciones climáticas claras.
Esto tendrá que cambiar en el corto plazo. La Unión Europea ahora exige que las empresas informen sobre su desempeño ESG. Esto significa que deben demostrar que contribuyen al medio ambiente (Medio Ambiente), que tratan a los empleados con cuidado (Social) y gestionan de manera sólida (Gobernanza). Esta será toda una forma de trabajar, para la que no menos del 66 por ciento de las empresas indican que aún no se sienten preparadas. Una quinta parte de las empresas incluso indica que nunca ha oído hablar de este nuevo informe ESG, cuyos detalles concretos finales no se determinaron hasta este verano.
BDO advierte a las empresas que actúen rápidamente al presentar informes. “Los informes ESG ayudarán a determinar las condiciones de un préstamo del banco, si usted todavía es elegible para ciertos contratos gubernamentales, si ciertos clientes querrán trabajar con usted y si los empleados quieren trabajar para usted”, dice Tessy Martens. Líder del centro de competencia ESG en BDO.

