
Los aficionados que acudieron el sábado por la noche a ver a Madonna (65) en el Sportpaleis de Amberes tuvieron que tener mucha paciencia. La estadounidense inició su primer concierto en Bélgica con más de una hora de retraso. Pero la paciencia de los fans finalmente se vio recompensada: la Reina del Pop demostró, en parte gracias a una coreografía impresionante, que todavía es digna de su título. Está previsto un segundo concierto en Bélgica el domingo. Los días 1 y 2 de diciembre, Madonna actuará en el Ziggo Dome de Ámsterdam.
ttn-es-43
