
Manipulaciones para la pista de baile del think tank: dance pop de vanguardia en un piano preparado.
¿El utensilio más importante de la historia de la música? Cinta adhesiva. Sin espectadores se crea un caos en los escenarios y un estudio de grabación no puede funcionar. Gaffer marca, Gaffer mantiene unido lo que se separaría. La cinta adhesiva es el pegamento de la música rock y pop. Como corresponde a un buen investigador y reciente ganador del Oscar, Volker Bertelmann lleva el material más allá.
El hombre que se hace llamar Hauschka utiliza Gaffer para eliminar las vibraciones de su piano. Manipula la máquina llamada piano, convierte sonidos que permanecen estacionarios en un sonido entre tono, material y percusión, y así crea el sonido de FILANTROPÍA: un minimalismo melódico-rítmico que se basa en el orden y la estructura. Esta música es adecuada para bailar, también porque en Hauschka la organización del techno juega un papel importante; Samuli Kosminen del grupo islandés Múm también se puede escuchar como baterista en algunas pistas.
El sonido Hauschka también se puede analizar teóricamente de forma muy divertida, teniendo en cuenta la tesis del principal minimalista Steve Reich, según la cual los cambios más pequeños consiguen los efectos más grandes. PHILANTHROPY es el primer disco del nativo de Düsseldorf después de ganar un Oscar por la banda sonora de “Nothing New in the West”. Así que seguramente llamará la atención. Y Bertelmann aprovecha la oportunidad para reforzar el núcleo de la marca Hauschka.


