Changes in the Sand: The Impact on Santander’s Bullring
Aficionados y profesionales del toro no dejan de preguntarse en estos días, primeros de la feria de Santiago, por qué ha cambiado el color oscuro de la arena de la plaza de toros de Santander que tanta personalidad le daba.
Lo hacía, entre otros, el matador de toros retirado Fernando Lozano en su cuenta de X: “Me gustaba la arena tan clásica característica del coso de cuatro caminos de Santander, entiendo las dificultades que hay de conseguirla de las minas de Reocin que es de donde se extraía. Pero le daba esa personalidad propia que tienen ciertas plazas”.
Por ello le hemos preguntado al empresario del coso de Cuatro Caminos, José María Garzón, cabeza visible de Lances de Futuro, sociedad que volvió a ganar el concurso de adjudicación el pasado invierno: “La empresa es totalmente ajena a esta cuestión. El tema es que la cantera [Reocín] de donde se extraía la arena habitual cerró hace cinco años. Ya era polvo lo que había”.
La antigua arena de la plaza de Santander que tanta personalidad le daba a la plaza
Según cuenta Garzón, “el Ayuntamiento ha buscado por activa y por pasiva ese tipo de arena, que era con mucho mineral. Pero no se ha encontrado. Esta primavera la corporación acometió una obra fuerte, y se cambió el drenaje también”.
Esta pasada madrugada – “estuvimos hasta las cuatro de la mañana” – hubo que quitar parte de la nueva arena por un exceso y estar muy suelta, lo que le daba al ruedo esa sensación de playa nada beneficiosa para toros y toreros. Y mañana llega Morante de la Puebla -mano a mano con Juan Ortega”-, que tanto se preocupa siempre por el estado del piso de plaza.
Esta es la explicación de un cambio obligado pero que ha mutado el inconfundible aspecto de la plaza de Cuatro Caminos que el Ayuntamiento de Santander.


